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domingo, 27 de noviembre de 2011

Recorriendo la energía termoeléctrica.

   Cuando miramos una central solar termoeléctrica, quizás pensemos en cómo han evolucionado las tecnologías relacionadas con la energía solar en los últimos años. Sin embargo, si echamos una vista hacia atrás, podemos desplazarnos más de 100 años en el tiempo y llegar a sus orígenes.
Los orígenes, corren a cargo del inventor francés Augustin Mouchot, quien se aferró a la idea de que el carbón, que impulsó la Revolución Industrial, con el tiempo se acabaría. En 1860 comenzó a investigar la cocina solar, y en 1866 desarrolló el primer colector solar de colectores cilindroparabólicos, el cual mostró al emperador Napoleon III en París. En 1878, construiría el primer generador solar.


Generador solar construido en 1878.

Sin embargo, debido a los grandes beneficios de Francia con el tratado de Cobden-Chebalier, y gracias a la mejora del transporte interno, el precio del carbón disminuyó, y se perdió el interés político por este tipo de energía alternativa, de manera que dejó de financiarse sus investigaciones.
Las investigaciones en esta área prosiguieron a manos de Maier de Aalen y Remshardt de Stutgart, quienes obtuvieron una patente para un colector solar CCP (Concentrador Cilindo Parabólico)
Central CCP de Meadi.
En 1912 Shuman, otro gran inventor, luchó por llevar la energía solar a todos los rincones del mundo. Por su cabeza rondó el ambicioso plan de sembrar el Sáhara de 50 mil kilómetros cuadrados de colectores, para producir así, toda la energía consumida en el mundo entero. (Por aquel entonces, el consumo mundial estaba en torno a los 200 MW) Llegó a recibir subvenciones para llevar a cabo su proyecto, pero todo se fue al trasto con el inicio de la I Guerra Mundial, por lo que se tuvo que conformar con la instalación de una central de CCP de 45 KW en Meadi, Egipto. Hoy en día, está empezando a llevarse a cabo el proyecto Desertec, que no es sino una evolución del plan que Shuman tenía en mente, 100 años atrás.
Las centrales termoeléctricas que podemos ver hoy en día, basan su funcionamiento en los primeros diseños que Mouchot y Shuman desarrollaron, pero gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, de ese principio básico de recolección de la energía solar, sacamos un abanico de posibilidades de generar energía eléctrica, según las necesidades.
El primer ejemplo es el  Disco Stirling.
Disco Stirling.
Este tipo de mecanismo esta constituido por un concentrador solar, un receptor solar de cavidad y un motor Stirling que se acopla a un generador. El funcionamiento, es simple. Se calienta un fluido localizado en el receptor hasta temperaturas del orden de 700 / 800 ºC, de forma que esta temperatura se usa para poner en  marcha el motor (motor térmico). Se necesita un mecanismo para mantener el concentrador orientado al Sol.
La Tecnología de Torre: En España se ha instalado una central con este tipo de tecnología recientemente.
Es una de las más prometedoras, entre otras cosas porque permite la generación de electricidad durante las 24 horas del día, gracias al almacenamiento de energía calorífica en tanques de sales fundidas.
En este tipo de centrales se trabaja con el vapor de agua producido por los heliostatos, que generan energía al mover la turbina ubicada en la torre, siguiendo un ciclo termodinámico tradicional.
También existe la Tecnología cilindro-parabólica, que basa su funcionamiento en la concentración de los rayos solares en unos tubos situados en la línea focal de los cilindros, por dentro de los cuales fluye un fluido generalmente sintético que, elevada su temperatura a 400ºC, accede a un intercambiador de calor, donde se genera vapor sobrecalentado para accionar una turbina conectada a un generador. (Semejante a la diseñada por Shuman en 1912)

Por lo tanto queda bien reflejada la trayectoria que ha llevado la energía termoeléctrica a lo largo de este siglo. Toda su evolución, y el interés que numerosos científicos han puesto en su desarrollo. 
Sin embargo, son muchos los políticos que siguen sin prestarle la atención que se merece, o más bien que requiere. El presidente de Iberdrola, tachó de cara e inmadura a la energía termoeléctrica hace poco tiempo.
¿Será inmadura una tecnología que se lleva gestando desde hace más de 100 años? ¿O será que la ve como un rival en potencia para su empresa?
Según Greenpeace, los 5 países más prometedores para proyectos de este tipo de tecnología son España, EEUU, México, Australlia y Sudáfrica. ¿Cuánto más se va a esperar?
Como se preguntaba Mouchot, en 1878:
 "Llegará un punto en que la industria no encuentre en Europa los recursos para satisfacer su prodigiosa expansión... Indudablemente, el carbón se acabará.. ¿Qué hará para entonces la industria?"
El tiempo lo dirá.

Augustin Mouchot (1825-1912)



Fuentes:




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